jueves

Me despierto a la madrugada un poco escabio de anoche todavía
pienso en la carencia de afecto y cómo te extraño por momentos, en soledad, o en compañía
yo ya sé que estamos para pasar de etapa, que mi experiencia con la soledad no es nada todavía
que buscar en otros cuerpos la protección anhelada es nomás una necesidad pelotuda
humana
que se pone violenta de a ratos
nomás.

Todavía te escribo poesía, el recuerdo del amor loco y efímero se vuelve eterno en mis palabras que acomodan un discurso cuerdo de emociones que al final no se entienden nada.

Y es que yo no entiendo nada.
Y es que busco entender demasiado.



Por momentos el impulso de entregarme a un instante es más grande que mis ganas de crecer, momentos como ahora, momentos como ayer, deja de rimar al pedo Fernanda, qué querés.


Nadie llena el vacío de tu amor.
Nadie llena el vacío de tu amor.
Nadie ocupa tu lugar en mi cama.
Nadie tiene el perfume que tenías vos.
El abrazo cálido del que ama.
El fuego intenso del drama.
De lo que fuimos, a lo que soy.
El dolor son sólo 5 minutos más.

Si no sé si amo o espero al amor.