Problema, solución y angustia.
Siempre yo, desde el malo hasta lo eterno.
No tengo bien puestos los sentimientos, no sé manejar los límites.
Todo esto son recortes de mi angustia.
Qué patética va a ser mi muerte.
[No me acuerdo si dijiste algo más, o si esas fueron las palabras exactas, pero tu respuesta no fue la respuesta única que le hubiese dado una solución a todas mis preguntas, y eso fue todo lo que me importó.]
Nada tienen que ver con nada, y yo sigo igual.